“Monitoreo remoto en pacientes hospitalizados” (Mauricio Pilleux Gallardo)

Actualmente, 1 de cada 3 pacientes hospitalizados en el Hospital Dr. Exequiel González Cortés (HEGC) son pacientes crónicos respiratorios estables con ventilación mecánica. Es decir, son pacientes que podrían ser atendidos en su domicilio.

La atención domiciliaria conlleva una mejor calidad de vida para pacientes pediátricos crónicos ya que les permite estar en un ambiente familiar. Además, libera recursos del hospital pues libera camas hospitalarias. Se estima que el costo de la atención domiciliaria es aproximadamente un 35% del valor del hospitalario.

Para realizar un monitoreo remoto domiciliario efectivo es necesario primero entender los requerimientos y mejores prácticas del monitoreo remoto hospitalario. Además, es necesario digitalizar información de signos vitales de los pacientes para poder desarrollar las lógicas de riesgos respiratorios de los pacientes (esta información actualmente se encuentra en papel).

Para esto último, en conjunto con un equipo de clínico del HEGC compuesto por médicos y enfermeras, se definió una lógica de riesgo paro cardio respiratorio y los rangos de normalidad de signos vitales.

Se desarrolló el sistema Ámbar, el cual ha funcionado 24/7 en la Unidad de Lactantes desde el 1° de agosto de 2016 y ha recolectado, en un repositorio centralizado, más de 30 mil registros de signos vitales. Además, ejecuta la lógica propuesta por el equipo clínico en el momento de registro de cada signo vital para alertar el estado del paciente y así tener un monitoreo remoto hospitalario. Este monitoreo es independiente de la ubicación del paciente, de la persona que realiza la atención y del tiempo en que se realiza la atención.

Se plantea una metodología basada en CRISP-DM para validar empíricamente el juicio experto y desarrollar la habilidad de hacer mejoras continuas en los modelos. Utilizando esta metodología se etiquetan, en conjunto con el equipo clínico, más de 850 signos vitales, y se presentó una propuesta final de modelos clasificación de riesgo de signos vitales.

Se evaluó el modelo inicial propuesto por el equipo de clínico del hospital, se comparó con el modelo propuesto por Agüero, 2015 [9] y se concluyó que para los riesgos altos este último modelo mejora entre un 35% la Precisión y 65% el Sensitivity. Para los riesgos medios aumenta ambas métricas alrededor de 25%. Para los riesgos bajos mejora 20% y 50% la Precisión y el Sensitivity, respectivamente.

El siguiente paso del proyecto monitoreo remoto de pacientes consiste en extrapolar el sistema desarrollado en el hospital en un ambiente domiciliario.